Alt.Latino
2:42 pm
Thu November 29, 2012

'Hecho En Mexico': A Musical Film To Remember

Originally published on Fri November 30, 2012 11:56 am

Hecho en México (Made in Mexico) isn't the first time a foreigner has paid film tribute to the titular country. In the early 20th century, many avant-garde European intellectuals were enamored with Latin America, and Mexico and the Soviet Union had a cozy cultural relationship. In 1930, while socializing with artists Frida Kahlo and Diego Rivera, Soviet filmmaker Sergei Eisenstein began filming his love poem to Mexico and its people.

But for all of Eisenstein's passionate intentions, the film failed to attract the interest of major American movie companies: It was suffocated by censorship on behalf of the post-revolutionary Mexican government and riddled with production inefficiency on Eisenstein's end. Several short versions containing the footage were released in the mid- and late '30s, and in 1979 director Grigori Alexandrov released the film with the title ¡Que Viva México!

While visiting Alt.Latino this week, British director Duncan Bridgeman joked that his film, Hecho en Mexico, has fared much better than Eisenstein's. Perhaps it's because of the freedom Bridgeman says he was granted by the film's producer — the controversial Emilio Azcarraga, owner of the widely reviled Mexican media giant Televisa — and, of course, it helps that Bridgeman doesn't have Joseph Stalin breathing down his neck. But as Lynn Fainchtein, the film's music producer, tells us, Hecho en Mexico comes at a time when Mexicans are in a particularly introspective, even bleak mood. The nation continues to grapple with waves of unspeakable violence, media manipulation, obsolete yet oppressive power hierarchies and socioeconomic upheaval.

Yet at the core of the movie — and the director's stated intent — is the desire to go beyond the well-publicized problems that afflict Mexico, and to align the concerns of Mexicans with more universal issues of death, spirituality, modernity and gender relations. The film has been criticized in the Mexican media for taking few stances during an extremely political time in that country, yet as we spoke to them on the issue, both Fainchtein and Bridgeman made their philosophies clear.

With Bridgeman, Fainchtein — who has worked in political films and is an outspoken critic of the Televisa media monopoly — says we're bombarded daily by news of drug-related horror stories in Mexico, as well as immigration controversies accompanied by daunting images of walls and those who seek to scale them. While these are important issues, the lack of a more comprehensive view of Mexico strips everyday Mexicans of their basic humanity. It reduces them to anecdotes and statistics rather than allowing for realistic portraits of Mexicans as human beings: worried about issues like getting older, having children, falling in love.

The film gets to the heart of those matters, and does so in a visually arresting way. It's also practically a musical; Bridgeman used to be a musician himself. The core of the narrative is song — one stunning piece interwoven into the next, almost like melodic page-turning. Fainchtein, who has worked as music producer for films such as Amores Perros, Babel, Maria Full of Grace and Precious, has pooled all her resources and compiled a stellar soundtrack. Its unlikely collaborations between artists who represent most aspects of Mexican culture include controversial pop icon Gloria Trevi collaborating with indigenous folk musicians. I never would have expected to see that in my life, and the result is excellent.

Hecho en Mexico premieres in Los Angeles on Nov. 30, and it still awaits nationwide distribution in the U.S. Hopefully, a gem like this won't go the way of its Soviet predecessor. Even if it doesn't manage a deal, both the film and its soundtrack (out Dec. 23) feel like future classics.

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La película Hecho En México no es la primera instancia en que un extranjero compone una oda cinematográfica al gigante latinoamericano. A principios del siglo veinte, los intelectuales de la vanguardia europea se enamoraron de América Latina; en particular, México y la Unión Soviética tuvieron una relación íntima. En 1930, mientras socializaba con los artistas Frida Kahlo y Diego Rivera, el cineasta soviético Sergei Eisenstein comenzó a filmar su poema de amor al pueblo mexicano. Pero a pesar de sus apasionadas intenciones, la película fue un fracaso total: sofocada por la censura del gobierno mexicano pos-revolucionario, acribillada por la ineficiencia de Eisenstein, y por la indiferencia de las compañías de cine estadounidenses. Sin embargo, se lograron varias versiones cortas con el material que grabó Eisenstein, y en 1979 el director Grigori Alexandrov publicó la película con el título ¡Qué viva México!, el nombre que había propuesto Eisenstein desde un principio.

Durante su reciente visita a Alt.Latino esta semana, el director británico Duncan Bridgeman bromeó que por suerte Hecho En México ha tenido más suerte que el projecto de Eisenstein. Tal vez eso es a causa de la libertad de expresión que, según Bridgeman, le fue otorgado por el productor Emilio Azcárraga, dueño de la cadena mexicana de medios Televisa. Ciertamente ayuda que Bridgeman, a diferencia de Eisenstein, no tiene que lidiar con los arranque de furia de un tal José Stalin .

Pero tal vez tiene más que ver con lo que nos contó Lynn Fainchtein, la productora musical de la película: según ella, hoy por hoy el humor de los mexicanos es particularmente introspectivo y gris. Se trata de una nación que esta luchando por comprender una ola de violencia indescriptible, manipulación mediática, jerarquías de poder obsoletas pero a la vez oprimentes, y serios problemas socio-económicos. A pesar de todo eso, Hecho En México busca ir más allá de estos problemas que todos sabemos afectan a la nación, y de reflexionar sobre los problemas más universales con los que todos convivimos a diario: la mortalidad, la espiritualidad, la modernidad, las relaciones entre sexos.

El filme ha sido criticado por los medios mexicanos por ser apolítico en uno de los peores momentos del país. Cuando hablamos con Fainchtein (quien ha trabajado en películas sumamente políticas y ha sido severa en sus críticas al monopolio mediático de Televisa) y Bridgeman señalaron que a diario se nos bombardea con noticias horribles acerca de la violencia en México. Y en Estados Unidos, las pocas veces que recibimos noticias que no se tratan de esto, suelen ser notas acerca de la inmigración, acompañadas por imágenes dantescas de los muros y alambrados de la frontera y las personas que los atraviesan desesperadamente. Es innegable que estos son temas de suma importancia pero reduce a todos los mexicanos a víctimas o victimarios de una violencia monstruosa, en vez de ser como cualquier otro ser humano en este mundo: con preocupaciones como el envejecer, tener hijos, o enamorarse. Hecho En México trata esos temas con elementos visuales despampanantes. Hace mucho que no veo una película con una fotografía tan alucinante que hace justicia a la impactante visualidad México.

Bridgeman comenzó su carrera como músico y luego se dedicó a la dirección de videos musicales. Es evidente: la película es narrada por la misma música. Feinchtein, que ha trabajado como productora para algunas de las películas más importantes de nuestra generación, como Amores Perros, Babel, María Eres Llena De Gracia y Precious, ha logrado una banda sonora espectacular, con colaboraciones improbables entre artistas que representan polos opuestos en el esquema social mexicano, incluyendo una colaboración entre la controversial estrella de pop Gloria Trevi y un grupo de folklore indígena. Es algo que yo jamás hubiese esperado y el resultado es excelente.

Hecho En México se estrena en Los Ángeles el 30 de noviembre, y esta en negociaciones para ser distribuida a lo largo de los Estados Unidos. Esperemos que una joya cinematográfica como esta no tenga un destino parecido a su predecesor soviético. Aún si no logran distribución en EE.UU., está destinada convertirse en un clásico del cine. Cuando la banda sonora salga a la venta el 23 de diciembre, es posible que se convertirá en una de la más importantes de esta generación.



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